jueves, 23 de marzo de 2017

LOS PECES DE LA AMARGURA

Título: Los peces de la amargura
Título original: Los peces de la amargura
Autor: Fernando Aramburu
Editorial: Tusquets Editores - Maxi Tusquets
Número de páginas: 248

Un padre que se aferra a diversas rutinas para sobrellevar el trastorno de una hija hospitalizada e inválida; un matrimonio hastiado del acoso que sufre un vecino; un joven que recuerda a un compañero de juegos que luego lo será de atentados... Narradas a manera de crónicas, cartas, relatos contados a los hijos o testimonios en primera persona, las historias que componen este volumen conmueven por la verdad humana de que están hechas, una mantera dolorosa para tantas víctimas del crimen basado en la excusa política.


Regreso de nuevo a Fernando Aramburu, y por tanto regreso al País Vasco que la gran mayoría desconocemos, esa que nunca aparecía en televisión y de la que se empieza a hablar ahora, cuando ETA ha dejado de matar y parece que la sombra del miedo, si bien no ha desaparecido del todo, ha dejado entrar algo de luz tras demasiados años de oscuridad en Euskadi.

lunes, 13 de marzo de 2017

INCERTIDUMBRE


Título: Incertidumbre
Título original: Incertidumbre
Autor: Paco Inclán
Editorial: Jekyll & Jill
Número de páginas: 211

El autor de Tantas mentiras se sumerge de nuevo en escenarios para ahondar en las contradicciones de la condición humana, especialmente las suyas. Es así como sufre el conflicto norirlandés en sus carnes, se integra en un grupo de cruising de visita en Formentera, sale en atropellada búsqueda del brazo derecho de san Vicente Mártir, se cita con el ganador del concurso de letras para el himno de España o pone en riesgo su vida, amenazada por la ancestral generosidad que le brindan los habitantes de una isla del Pacífico. Situaciones que generan un estado de incertidumbre: ¿esto está pasando? Y si es así, ¿por qué demonios?


Sin rodeos: Incertidumbre es de los libros más raros que se han escrito en la literatura contemporánea española de los últimos veinte años. Tal cual. La sentencia puede parecer exagerada, una frase que iría en las fajas que adornan la portada de cualquier superventas. Pero resulta que es verdad, y lo mejor de todo es que por si fuera poco se trata de un libro extraordinariamente adictivo, divertido y hipnótico.


jueves, 9 de febrero de 2017

AÑOS LENTOS

Título: Años lentos
Título original: Años lentos
Autor: Fernando Aramburu
Editorial: Tusquets Editores
Número de paginas: 217

En la década de los sesenta, un niño de ocho años se va a vivir con sus tíos a San Sebastián, donde es testigo de cómo transcurren los días en el barrio y en la familia. Poco imagina el quiebro que sufrirá el destino de quienes le rodean: su tío Vicente, que reparte su vida entre la fábrica y la taberna; su tía Maripuy, mujer fuerte y muy religiosa; su prima Mari Nieves, obsesionada con los chicos, y su hosco primo Julen, que acabará enrolándose en ETA. Sus vidas se convierten en memoria colectiva, mientras el relato trasluce un fondo turbio de culpa en la historia reciente del País Vasco.


Uno de los nombres propios de 2016 y lo que llevamos de 2017 en el panorama literario español es sin duda el del escritor vasco Fernando Aramburu. En un mercado cada vez más feroz, efímero y canibalizado por las estrategias de marketing, la aparición de Patria ha supuesto todo un fenómeno que se ha valido más del boca a oreja que no de la propia promoción -de la cual sin duda ha dispuesto como título de una de las grandes editoriales- y que se ha alzado como una de las novelas que más está gustando a los lectores y críticos de todo el país.

jueves, 26 de enero de 2017

DANIELA ASTOR Y LA CAJA NEGRA

Título: Daniela Astor y la caja negra
Título original: Daniela Astor y la caja negra
Autora: Marta Sanz
Editorial: Anagrama
Número de páginas: 272

Susana Estrada enseña un pecho mientras Enrique Tierno Galván le entrega el galardón concedido por un periódico. Amparo Muñoz es coronada Miss Universo y María José Cantudo protagoniza el primer desnudo integral del cine español en "La Trastienda" de Jordi Grau. Marisol aparece desnuda en la portada de Interviú y Bárbara Rey presenta un programa de variedades sentada en un sillón de mimbre a lo Emmanuelle. La jovencísima Sandra Mozarowsky muere al caer desde el balcón de sus casa. Los rumores y especulaciones llegan hasta los blogs de la actualidad. Es la época del fantaterror, la tercera vía y el destape. El desnudo femenino se intelectualiza a la vez que se va consolidando como bien de consumo. Mientras suceden estas cosas, Catalina come miga de pan para que le crezcan las tetas, lee a hurtadillas revistas del corazón, tiene un amor secreto y se encierra en su cuarto para jugar con Angélica, su mejor amiga. Allí dejan de ser ellas para convertirse en Daniela Astor y Gloria Adriano, trasuntos de esas actrices que empiezan a crear un estereotipo que no se corresponde con el de la madre de Cati, Sonia Griñán, que trabaja como enfermera de un odontólogo y que tiene muchas ganas de aprender; ni con el de la madre de Angélica, Inés Marco, profesora de sociología en la universidad. Las niñas viven en un mundo paralelo hasta que la realidad da un giro imprevisto y tanto Angélica como Catalina han de mirar de frente las cosas que pasan. Recolocar el mundo. Decidir quiénes son y qué significa ser una mujer admirable.


Marta Sanz es probablemente una de las voces literarias más genuinas del panorama español, consiguiendo hacerse un hueco prominente en nuestro universo literario patrio. Y siendo mujer, en el mundo en el que desgraciadamente todavía vivimos, tiene un mérito aún mayor. Pero según la humilde opinión de quien escribe, lo tiene más que merecido: quien entra en su particular dimensión se queda para siempre. La descubrí gracias a una recomendación amiga, que me instó a leer Lección de anatomía, la novela que la catapultó definitivamente a lo más alto, y quedé maravillado por su prosa, su fuerza y al mismo tiempo su sencillez.

Estas tres características las encontramos también en Daniela Astor y la caja negra, la historia de cómo una mujer tiene que intentar renacer de sus cenizas en el tardofranquismo después de tocar suelo; una protagonista indirecta en la narración, pues es a través de los ojos de su hija como conocemos la historia, esos años difíciles que Catalina -la narradora- nos expone con una naturalidad y visceralidad que erizan los vellos de la nuca. Esa aparente sencillez, como surgida de las entrañas de Sanz y que siempre hace dudar acerca del carácter autobiográfico o no de sus narraciones, consigue anclar al lector con facilidad a la trama. Éste la hace suya al momento y comparte los devenires de ambas mujeres -madre e hija- como si los sufriera en su propia carne.

La tensión reflejada en el momento clave de la novela, en un clímax de varias páginas, constituye una traslación perfecta al papel de lo que suponía hace tres décadas realizar según qué actos, aunque fueran íntimos y personales: las habladurías, los rechazos dentro de la propia familia, el peligro legal... Catalina comprende con el tiempo la valentía de su madre al no ceder a la presión pese a las consecuencias y ser siempre dueña de su propia libertad.

Al mismo tiempo asistimos al despertar sexual de Catalina. A través de su álter ego Daniela Astor, un personaje que crea para jugar con su amiga Angélica, empezará a jugar con su propio cuerpo y a ser consciente de extrañas sensaciones húmedas en su interior, de deseos perturbadores pero excitantes al mismo tiempo y de una fuente de placer que desconocía por completo. En plena efervescencia hormonal Catalina deambulará en las relaciones con su madre y consigo misma. Es en los pasajes de auto descubrimiento de Catalina donde encontraremos a la Marta Sanz más visceral, más sutil e insinuante que desboca su estilo narrativo más poderoso: ese que parece surgir de las propias entrañas sin más filtro que el de una ortografía y sintaxis adecuada. Del pensamiento al papel. Ese constante juego con la ficción y la plausible realidad convive con el propio juego de Catalina, que a medida que pasa el tiempo gana en seriedad y la hace madurar poco a poco; Sanz hace madurar al mismo tiempo la novela, más en su propia estructura que en su naturaleza, pues al terminar no se aclara si aquellas narraciones son reales o no. ¿Autobiografía o auto ficción? Un debate que está muy de moda en la actualidad y que en realidad es banal cuando se leen obras tan redondas como Daniela Astor y la caja negra.

Como curiosidad, a lo largo de toda la novela encontramos capítulos intercalados en los que se desmenuza con precisión un documental falso que habla de la época del destape, de la televisión que se vio durante la Transición y sus posteriores años, películas que ya nadie recuerda, historias truculentas que de nuevo juegan con la realidad o la ficción -pues aparecen personajes reales-; toda una amalgama de curiosidades que son en realidad muchos ejemplos de otras mujeres que quisieron romper las barreras de la sumisión a la que la sociedad las obligaba, y que no dejan de ser compañeras de viaje de la madre de Catalina en su batalla por ganarse unos derechos y un respeto que se les había negado desde que habían nacido.

Daniela Astor y la caja negra son, en definitiva, unas memorias ficticias escritas a modo de diálogo interior, en la que la Catalina adulta conversa -sólo de ida- con su propio yo de la infancia; un ejercicio de recuerdo puro que nos plantea qué tanto por ciento de nuestra etapa infantil y pre-adolescente terminamos conservando al hacernos mayores, si el tiempo ha borrado su huella o sólo ha moldeado esa infancia para adaptarla a la madurez. Porque la historia no deja de defender de manera intrínseca en su estructura, que todos los adultos llevamos un niño o niña dentro; somos nosotros mismos y en función de cómo nos llevamos con él o ella marcamos la pauta de nuestra propia aceptación como personas adultas.

jueves, 12 de enero de 2017

INSTRUMENTAL

Título: Instrumental
Título original: Instrumental
Autor: James Rhodes
Editorial: Blackie Books
Número de páginas: 288

La música fue su salvación. James Rhodes fue víctima de abusos durante su infancia y su vida ha estado marcada por esa tragedia. Escuchar a Rajmáninov en bucle durante su adolescencia y descubrir el Adagio de BAch en un ala psiquiátrica le ayudó a combatir sus demonios y transformar su vida. James Rhodes es uno de los más eminentes concertistas de piano de la actualidad y un gran renovador de la música clásica. Ha protagonizado documentales para la BBC y Channel 4, escribe en The Guardian y ofrece recitales en todo el mundo. "Instrumental" son sus memorias, que vieron la luz en Reino Unido después de que el Tribunal Supremo levantara el veto que pesaba sobre la obra. Todo un tributo apasionado al poder terapéutico de la música y aborda cuestiones fascinantes sobre cómo funciona la música y sobre cómo y por qué puede cambiar nuestras vidas.

Hace poco aparecía en los medios un artículo que hablaba de la corriente literaria -muy en boga en los últimos años- que se apoya en la biografía a la hora de elaborar una novela. No se trata de defenestrar ese tipo de novela sino de advertir que se está tal vez abusando. Sin duda es un debate interesante que daría para varias entradas.

El comentario viene al caso porque podría parecer que Instrumental podría ser otra novela más en la que el autor habla de su vida y de cómo consiguió triunfar con el paso de los años. A priori es una novela que entraría dentro de esa clasificación (errónea por otra parte, porque al final no todo debe etiquetarse) pero que en el fondo es algo más que una autobiografía.

Sin entrar demasiado en su contenido, que debe ser explorado por quien lo lea, en esta novela su autor se desnuda por completo. De principio a fin, sin tapujos y sin disfrazar las palabras. James Rhodes fue violado siendo un niño de apenas seis años y así lo escribe en el libro; él mismo dice que no debe llamarse abuso de menores porque eso es restar gravedad a lo que le sucedió y le sucede a miles de niños y niñas. Es precisamente esa honestidad cruda (pero honestidad al fin y al cabo) la que le da fuerza a lo que Rodes escribe, tanto la parte de su infancia como todo lo que aquellos terribles sucesos desencadenaron en su futuro. Y el autor se esfuerza en todo momento en recalcar esa necesidad de llamar a las cosas y a los sucesos por su nombre, algo que podría ser también tomado como una velada crítica a una sociedad que tiende en la actualidad a cerrar los ojos ante aspectos del mundo que son muy desagradables, o bien evitando hablar de ello o bien tergiversando las palabras.

Que nadie se engañe: Instrumental no es un libro fácil de leer y mucho menos de asimilar. En él hay pasajes muy duros y momentos en los que si somos capaces de empatizar con su autor realmente el mundo se nos viene encima. En parte es también un mérito, conseguir que pese a lo duro de su relato cuando se empieza el libro ya no se puede parar. Y lo que es más importante, en ningún momento se tiene la sensación de estar pasando las páginas por simple morbo (algo de lo que se ha llegado a acusar a Rhodes cuando lanzó el libro en Reino Unido) sino de estar descubriendo una verdad que sabemos que existe (las violaciones infantiles) pero de las que desconocemos mucho, más allá de la simple noticia que podamos leer en los periódicos.

Otro de los aciertos del libro es su estilo, a medio camino entre el desenfado y un espíritu claramente soez. No da la impresión de ser impostado sino que simplemente es la manera natural a través de la que debe ser explicada la historia de un hombre que viaja a su infierno personal; no se puede tocar fondo y hablar con educación y excelencia. Eso sería forzado. Por suerte James Rhodes salpica su biografía de exabruptos, expresiones escatológicas y un constante feedback con el lector que hace que esté siempre conectado con la novela.

Poco más puedo decir de Instrumental aparte de recomendar encarecidamente que la leáis; es dura y difícil de digerir, pero sin duda enriquecedora.